Poesía

LA RISA DE LA LUNA

ALAS AL VIENTO

SÁTIRAS FEMINISTAS

RETALES DIVERGENTES : PRÓXIMA PUBLICACIÓN


  • LA RISA DE LA LUNA

    Fecundas las horas
    con su carga
    de luciérnagas dislocadas
    y la melena ondulando
    bajo la risa de la luna.

    Nos enlazaba el aire
    con su aliento de novicia;
    las arrugadas sábanas
    sudando bajo nuestros poros.

    Soñamos futuros de luz,
    lejanas promesas,
    envueltas en un vendaval
    de presagios.

  • EN EL SOSIEGO DE LAS SIESTAS

    Gracias
    por tu constancia.
    Gracias
    por tu amor
    -pequeño, pero fiel-,
    por estar ahí,
    esperándome,
    en el sosiego
    de las siestas.

  • TIERRA RESECA

    Si me das la mano
    y la aprietas,
    me estarás regalando
    la pared
    inquebrantable
    de un futuro a dos;
    el muro
    de granito
    que se incrusta
    en la tierra reseca
    de años compartidos

  • AMALGAMA

    Quiero atrapar
    tus pensamientos,
    hacerlos míos;
    amalgamar
    las vivencias
    de tus años
    nuevos
    y mis tiempos
    lejanos.

  • ME CONVENCES

    Me convence tu mano;
    me recupera sensaciones
    olvidadas entre las
    hojas de mi libro de vida.
    Me erizas en el susurro,
    derrites mi escudo
    con tu aliento de ave
    encelada.
    Deprisa, rebusco
    vestigios de juventud
    en los escondites
    de mi cuerpo.
    Por fin los encuentro,
    y los acuno,
    para ofrecérselos,
    vírgenes de nuevo,
    al ansia gozosa
    de tu empeño.

  • ESENCIA DE MUJER SIN ALMOHADA

    Viérteme en el cenit de tu crepúsculo,
    invéntame nuevas latitudes,
    deja que penetre
    en la ultratumba de tus sentidos:
    desnuda, despojada de piel.

    Dime cómo gime una brizna de rocío,
    méceme en los surcos de tu duda,
    acaricia mi esencia de mujer sin almohada:
    ávida, consciente de un ayer de mariposas.

  • LA VOZ MENDIGA

    Voy llenando mis muertas soledades
    con retazos de frases adobadas:
    palabras que nacen
    del limbo de mis ancestros
    y buscan esa rendija
    que las deje penetrar
    en mis sentidos
    para que se me derramen
    por los poros,
    uno a uno y sin tropiezos,
    versos de tierra,
    canciones de luz.

  • LA PÉRFIDA FUSIÓN DE LOS NARANJOS

    Huyamos de las dudas,
    enfrentemos
    nuestros sentidos
    a la pérfida
    fusión de los naranjos.

    Efervescencia de aromas
    en la piel del alma
    y la costra de esa duda,
    quebrándose,
    agrietándose,
    como yermo barro
    bajo un sol nefasto.

  • POEMA DE VIENTO

    Si mi cuerpo,
    ya usado,
    fuera pájaro nuevo;
    si supiera soñar una rendija
    en mi jaula de miedos;
    me sentaría,
    gozosa,
    junto al dulce camino
    por donde tú pasaras
    en tu tarde de otoño
    implorando,
    mendiga,
    con las manos abiertas:
    un poema de viento,
    la huella de tu voz.

  • DESCONCIERTO

    Tu cabeza en mi hombro,
    con la tibieza de plumas
    desconcertadas.

    La almohada
    de mi piel,
    recibiéndote,
    acunándote:
    entrega
    de dulce membrillo.

  • DEDICATORIA EN UN LIBRO PERDIDO

    Cuando no sea para ti
    más que un
    recuerdo
    en la sombra del
    tiempo,
    quizá el azar de
    tu mano
    elija este libro,
    perdido
    en la galaxia de
    la biblioteca
    -donde siempre permanecerán,
    cosidos,
    los ecos de nuestros gozos-
    y, al abrirlo,
    volará
    por todos los rincones
    de tu memoria,
    la esencia de una mujer
    que se acurrucó,
    dulcemente,
    en el nido de
    tu madurez.

  • NUEVO METRÓNOMO DE INVENTADOS TIEMPOS

    Jardineros de un campo de futuro,
    sembramos semillas
    cuando aun no era el tiempo.

    Pero, el germen madurará,
    despacio, en el recuerdo:
    medidos los ritmos del mañana
    en un nuevo metrónomo
    de inventados tiempos.

    La ilusión no se ha muerto;
    sólo estaba dormida.

  • ALAS DE CANGREJO

    A las gotas de hiel
    de un ayer de pasiones,
    el aire de mis sueños
    traerá nuevas sonrisas.

    Un bosque de naranjos
    para tu frente amarga;
    aroma de jazmines,
    de lirios y azahares.

    Soñaremos, unidos,
    las flores del mañana,
    más pálidas, si quieres;
    de un aroma sutil,

    pero, dulces y etéreas
    como alas de cangrejo.

  • LOS AQUELARRES DE LA VIDA

    Caen, lentamente, sin pausa,
    las hojas de mi otoño,
    pero la savia sigue intacta,
    rejuvenecida en su esencia.

    Y, seguiré volando,
    -viajera de nubes-
    por las cimas más altas,
    por los valles
    de cerezos en flor,
    libando,
    por los aquelarres de la vida.

  • CADENCIAS

    Cadencias de nubes
    agonizantes de silencio
    y el monótono retorno
    del vacío sin ti.

    Volteo de campanas
    con ritmo descompuesto;
    paladas de segundos
    en el limbo del olvido.

    Es infinita la espera
    tras la huida del tiempo;
    se hace eterno ese segundo
    que ya no quiere ser.

  • COMO GUSANO DE LUZ

    Como gusano de luz,
    cual linterna de
    crepúsculos, tejeré
    -las manos llenas
    de pétalos de sol-
    una túnica de estrellas
    con que alfombrar tu casa,
    para que no se arruguen
    tus pasos, y sepas,
    por fin, encontrarme.

  • CONFUSIÓN

    Siempre habrá un hombre
    que desquicie tu vida,
    te confunda el alma,
    trastoque tus sentidos.

    Siempre "ese hombre",
    esperándote
    en un tiempo del camino;
    en cualquier recodo.

  • CRISTALES ROTOS

    ¿Por qué retuerces
    los rastrojos de tu sueños?

    ¿Por qué se inunda
    tu aliento de soledades?

    ¿Quién esparció por el éter
    los cristales rotos de tu alma?

    ¡Incrústate en mi piel;
    vomita tu dolor
    en la almohada de mi pecho!

    Despertarás del llanto,
    renovado.

  • DELIU VAG ASCUG SONA...

    Se me mezclan
    las sílabas...
    Se me enredan
    palabras......

    ¡No sé si estoy viviendo....!
    Se nubló la voz de mi sonrisa.

    ¿Dónde estará
    el límite de mi precipicio?

    Parado el ritmo cotidiano...
    Autómata en la sombra...
    Espera constante...
    ¡Esa nausea eterna
    que atraviesa mis días!

  • INUTILES BATALLAS

    No quiero
    que te pierdas:
    en silencios,
    en dudas,
    en inútiles batallas...

  • HACIA EL FUTURO

    Cuando barras la niebla
    que inunda tu montaña;
    cuando limpies tus sueños,
    sin dormirlos,
    presentirás mi mano
    tendida hacia el futuro.

    Cuando, por fin,
    la tomes;
    cuando tus dedos
    conozcan
    la yema de mis dedos
    y sientas
    el roce sutil
    de mis deseos:

    se te abrirán las rosas,
    se te abrirán los versos,
    comprenderás la luna,
    inventarás el viento...

  • VENCEJOS DEL TIEMPO

    Me amanece el sol
    en los tejados
    del viejo Madrid.

    Pasan,
    incansables de vuelo,
    los vencejos del tiempo.

    Se me van los días
    de las manos
    pero no dejo que se escapen
    las horas sin vivirlas,
    segundo a segundo,
    degustando el paso
    de esos años
    que me añaden flores,
    y me dejan un rastro
    de fuegos de artificio.

    Los vivo y los atrapo
    para que permanezcan
    cosidos a mi piel
    hasta que me marchite
    y decline,
    forzada,
    la cabeza.

  • LAS RAMAS DEL AIRE

    Ahora que puedo
    me cuelo
    por la rendija de la poesía,
    y te columpio
    en un rayo de esperanza.

    En mis manos,
    llenas de luz,
    te entrego
    un ramo de estrellas
    mirándose
    en el charco de tu noche.

    Para ti, haré que brote
    una paloma
    de la manga de Dios.

    Y, surgirás
    de tu cárcel de crisálida:
    mariposa fugaz,
    deslizándose
    por las ramas del aire:
    libando
    en los aquelarres de la vida.

  • UN DESEO DE INVIERNO

    Abrazarte:
    un sueño,
    casi una quimera,
    el deseo más profundo
    de mi invierno
    hecho realidad
    entre mis manos.

    Entregarte
    en cada gesto
    el universo;
    olvidarme del mundo,

    volver a nacer cada mañana.

    El mejor regalo
    en muchas vidas.
    Saber que ¡YA!
    no he de soñarte;
    que ahora podré,
    junto a tu cuerpo,
    borrar,
    con cada verso,
    una tristeza.

  • LA SOMBRA DE TU SUEÑO

    Sonámbula de vidas,
    navego, errante,
    por la sombra
    de tu sueño.

    Soy el soplo
    de ese viento
    que roza
    nuestros cuerpos,
    ya desnudos.

  • ESPINOS

    Prenderme en tu sombra
    masticar ternuras,
    recuperar llantos
    dejando a un lado ausencias.

    Trozos de mí
    que van quedando
    prendidos
    en los espinos
    de mis amores tardíos.

  • MIGAJAS

    Con unas migajas
    sigo adelante;
    tan sólo
    con una sonrisa;
    una mirada tierna
    escondida
    tras la sombra
    de tu bosque;
    una palabra
    que huye
    del corazón;
    una mano
    tendida en el vacío.

    Sólo
    una migaja
    y sigo adelante
    con este amor que
    -a veces-
    me quiebra el alma.

    ¡Me muero
    en la duda
    de saber
    si sabes
    que soy!

    ¡Te digo que
    con una migaja
    me basta
    y no
    te das cuenta!

    No llega hasta ti
    el eco
    de mi risa triste,
    la súplica
    muda
    de mis ojos,
    las palabras
    escritas
    en todos los
    rincones
    de mi duda
    que, por orgullo,
    jamás te mostraré.

    Es tan pequeña
    la migaja que te pido
    que pasan los días
    sin saber si existo
    y me consuela,
    tan sólo,
    una palabra tuya,
    un rumor,
    tu voz lejana,
    el presentimiento de un
    "te quiero"
    prendido,
    con alfileres
    de futuro,
    en la esquina
    de tu olvido.

  • ¡YA NO QUEDA NADA!

    Reverencias de sombra
    en una triste tarde;
    soledades ocultas
    por la escalera
    de un libro.

    ¡Olvida,
    vuelve,
    deja!
    ¡Es otra la vida;
    ya no queda nada!

    Sólo el eco,
    latiendo;
    la irreverente memoria;
    el fugaz invento
    de la felicidad.

  • CARACOLAS DE SUEÑO

    Caracolas de sueño
    en el laberinto de la
    vida.

    Y, el cuerpo, indómito,
    Que se deshace,
    se vierte en surcos.

  • LENTA, LA TARDE

    La espera
    se me inunda
    de charcos
    de soledad;
    cruel espejo
    de decepciones
    y ambigüedades
    inconfesas.

    Eternos,
    se deslizan
    los segundos
    dejando
    al descubierto
    un páramo
    de alas
    dolientes.

    El alma
    se me duerme
    entre las manos
    y caen, sobre
    mi yerma almohada,
    pétalos
    de oxidadas orquídeas.

    Esa tarde, lluviosa, de otoño...

  • HACIA EL OCASO, DULCEMENTE

    El ascensor de mi vida
    no tiene motor,
    ni cables, ni poleas.
    Por no tener,
    no tiene
    ni una caja de madera,
    o de aluminio,
    o de lo que sea.

    El ascensor de mi vida
    es un aliento dulce
    que me impulsa
    hacia el ocaso
    con paradas
    en todas los pisos.


    Pulso sus botones
    y me voy quedando,
    a ratos,
    en las escaleras
    del tiempo,
    entrando y
    saliendo,
    degustándolas,
    hasta saber
    qué es lo que
    me motiva.

    El ascensor de mi vida
    nunca sube en vertical.
    Salta de una flor
    a un cardo;
    de una nube
    a la cueva
    más profunda,
    con escalas
    intermedias
    hechas de ráfagas
    de cuentos,
    de llantos infantiles.

    Se me puede tachar
    de inconstante.
    Y, no es cierto
    porque,
    cual ave despistada,
    sigo buscando
    en los posos de la vida;
    palpando
    retazos de costumbres,
    el rastro de otras vivencias.
    Y, los voy pisando,
    despacio,
    de puntillas,
    hurgando en cada herida dulce
    que encuentro
    en mi sendero.

    Entonces sí;
    entonces la atrapo,
    y la retengo,
    y la visito,
    constante,
    día a día,
    absorbiendo
    su remota esencia.

    Mientras pueda,
    no dejaré que el ascensor
    se detenga en pisos
    vacíos de sueños.
    Será la anónima
    mano del destino
    la que pulse
    el siniestro botón
    de la parada.

  • CADA DIA QUE UNO VIVE

    Cada día que uno vive,
    es un regalo en el tiempo.
    Cada viaje disfrutado,
    un diamante para el alma.

    Hay tantos caminos
    esperando nuestra huella;
    tantos sueños por atrapar,
    que el corazón, siempre joven,
    sensible a cualquier mudanza,
    ha de abrirnos nuevos cauces,
    otras rutas que ahí están.

  • LAS DUNAS DEL AIRE

    Ayer soñábamos la copa de los pinos
    en añoranza de frutos compartidos;
    bailábamos la música con alas
    multiplicadas en caleidoscopios de luz;
    presentíamos flores de un futuro incierto
    en cada soplo de aire inmaculado,
    deslizando añoranzas
    en nuestra bolsa de invierno.

    Y, ahora, transcurrido el tiempo,
    cuando las copas de los pinos crecidos
    no nos dejan ver el mar
    y se multiplican hongos
    de absurdas civilizaciones
    minando nuestro sosiego,
    debemos huir hacia un mundo distinto,
    abandonar paraísos que fueron,
    buscar en las dunas del aire
    otro espacio vacío de excrementos,
    inundado de esperanzas.

  • RESCOLDO

    Se deslizan los años
    entre rendijas de sueños:
    repetitivos caminos
    ya sentidos.

    Rescoldos de vivencias
    horadadas por el tiempo;
    surcos en mis días,
    y el fluir de la sangre
    amamantando esperanzas.

  • UNA PALMERA Y UN NARANJO

    ¡Así no puedo escribir!

    ¿Quieres que deje
    la fregona, la plancha,
    el plumero, la escoba,
    el cazo, la sartén...
    y tome
    en mi mano
    indómita
    un bolígrafo cualquiera
    como gesto cotidiano?

    ¡Imposible!
    He de volcar mi alma en la voz,
    el corazón en los dedos...

    Para ello
    tendré que tomar
    el primer tren sin destino;
    liberarme de los
    eternos fardos
    que pesan
    sobre mis hombros
    -ya algo doloridos;
    a veces, cansados-

    Y, volar,
    huir,
    aislarme...

    Dejar de mirar
    sin querer ver,
    para ver,
    queriendo mirar.

    Necesito horizonte,
    un aire limpio,
    el mar,
    una palmera
    y un naranjo.

    ¿Lo demás...?
    Poco importa:
    bolígrafo,
    ordenador,
    pluma de ave...

    Porque la
    inspiración llegará sola
    al borde de mis dedos.

    Y, entonces, sí.
    entonces
    podré vomitar
    esos poemas
    que luchan por surgir,
    sin que lo cotidiano
    les deje SER.

  • MARIPOSAS DE SIESTA

    La luz de la tarde tamiza los deseos,
    se derrama, candente, en la lejanía;
    vierte en nuestro espíritu
    madejas de soledad.

    Unas velas de sueño rompen el infinito
    jugando con los vientos de poniente:
    elegantes y ágiles mariposas de siesta.

    Las gaviotas mecen su espera en las olas,
    rasan el mar irisado de plata
    con un afán de siglos en sus alas.

    Abandono el escondite de sueños
    para saciar
    mi sed de esperas;
    sed de paz acompasada
    por la tímida brisa.

  • LA CAMA

    Sábanas, mantas,
    colchas, fundas,
    un buen colchón.

    Nacer, dormir,
    amar, sufrir,
    morir

    La cama: un resumen de vida

  • TU PEOR ENEMIGO

    Es inútil que esperes,
    ante tu puerta,
    el paso
    del cadáver
    de tu enemigo.

    Los enemigos
    se esconden,
    se agazapan
    entre los destellos
    del televisor,
    en las letras
    de los periódicos,
    tras las grandes mesas
    y los serios secretarios;
    en las Avemarías
    y las falsas palabras.

    No los esperes nunca
    a la puerta de tu casa:
    tus peores enemigos
    son completamente invisibles.

  • LA MENTIRA

    Crecimos con sentimiento de PECADO,
    con las palabras cambiadas de contexto;
    condenados al fuego eterno
    por las viejas sotanas
    que nos obligaban a arrodillarnos,
    a humillarnos, a confesarnos culpables.
    Crecimos con nuestra MENTIRA condenada
    por la MENTIRA de los otros,
    agazapada en las "cuatro esquinitas tiene mi cama".
    Y cuando, por fin, pudimos escapar
    al pecado de soñar,
    cuando despertamos del letargo de la infancia
    e intentamos atravesar el camino de hierro
    de la realidad, constatamos
    asombrados, estupefactos,
    que MIENTEN
    los que nos condenaban al infierno,
    que MIENTEN los que nos bañaban
    con discursos solidarios,
    que, incluso, nuestros padres
    MENTÍAN la realidad cotidiana.
    Y tuvimos que reciclarnos, trasmutarnos,
    olvidar consignas para asirnos a la tabla
    de salvación de nuestras propias
    MENTIRAS CONSENTIDAS.

  • LA CAMA

    Sábanas, mantas,
    colchas, fundas,
    un buen colchón.

    Nacer, dormir,
    amar, sufrir,
    morir

    La cama: un resumen de vida

  • MUROS DE AGUA

    Insolidario el sendero,
    la tierra árida,
    la mano hostil.

    Insolidarios los hombres,
    el pan, el agua,
    el horizonte.

    Tierra que caminas,
    errante,
    como perro
    de huella olvidada:
    seca
    la esperanza
    de futuro.

    El peligro,
    rozándote:
    liebre perseguida
    que quiere
    hacer hogar.

    Ignorados hermanos
    de otras razas,
    secos
    y punzantes.


    Nos inundan,
    se incrustan
    -hacinados-
    en barrios
    polvorientos.

    Muchos,
    perdidos:
    nutriéndose
    -ansioso de almas-
    el indómito mar.

    Y, seguirán lloviéndonos:
    los muertos,
    como fardos;
    los vivos,
    como muertos.

    No hay muros
    de agua
    para el hambre

  • dIOS SATANIZADO

    (Durante la guerra contra Irak)

    La orilla opuesta de la vida;
    el salto a la oquedad.
    Nada ni nadie
    en el vacío más inhóspito
    del vértigo.

    Manos que
    atrapan,
    oprimen,
    estrangulan,
    torturan,
    encelan la existencia
    concebida como
    inalterable.

    Un hueco
    en la sombra del
    alma;
    los llantos asidos a una
    soledad
    sin esperanza:
    rabia
    entre plomo y llagas.
    La súplica, el rezo.
    No importa la religión.
    Nada alcanzará
    al inasible
    ¡¡¡Dios!!!
    que nunca se conmueve.

    Un Dios,
    el que sea,
    con los puños cerrados,
    las pupilas sin llanto;
    una piedra en la sima del
    corazón.

    Mueren,
    sedientos de paz,
    los niños
    -de ojos grandes y secos-
    con un dolor sin lágrimas:
    adultos ya, antes de ser.

    La inocencia herida;
    el juego mutilado;
    la espera adormecida
    en el tumulto de la
    NADA.

    Arden mil fuegos:
    misiles de
    ultratumba.

    El astado vence;

    ¡YA NO SIRVEN PLEGARIAS!

  • EL PROTOCOLO DE KYOTO

    (Poema satírico en sencillas cuartetas)

    - Hablan dos ancianos, recordando sus años mozos-

    Él propone:

    Ya sé que estás casi ida
    y yo estoy medio baldado
    más, volvamos al pasado
    antes de la despedida.

    Iremos a aquél lugar
    que cobijó nuestro gozo
    escondidos tras el pozo
    que había junto al lagar.

    ... Pero, al llegar...

    ¿Dónde estará nuestro río
    de agua tan trasparente
    donde lavabas tu frente
    con aguas de regadío?

    ¿Por qué el trigo ya no brota?
    ¿Por escasez de humedad
    o será que la Comunidad
    ha retirado la cuota?

    ¿Eso que vemos pasar
    fue aquél frondoso regato
    que ahora, con los sulfatos,
    no sirve ni pá fregar?

    ¿Y que son aquellas labras
    allá por los horizontes
    justo al pie de nuestros montes
    donde pastaban las cabras?

    Acerquémonos, cariño;
    vayamos por la vereda
    con la sillita de ruedas
    que me huelo algún pestiño.

    Y, al acercarse

    ¡Pues vaya con la movida!
    ¡Lo que ayer fue paraíso
    ahora son chalets y pisos
    y viviendas protegidas!


  • ALGUNOS POEMAS INÉDITOS
    _

  • ALAS DE CIGÜEÑA TARDÍA

    En noches absurdas
    de retales de versos
    te esperaré escondida
    tras la tercera nube a la izquierda.

    Si subes hasta mí
    con tu escalera de hielo,
    cerraré la ventana de aire
    con un sonido seco.

    Pero, si vienes a mí
    desplegando tus alas
    de cigüeña tardía
    -en el gesto la inocencia de un beso escondido-
    te regalaré un algodón de azúcar
    sonrosado por el sol de la tarde.

  • COMO NIÑA DE MAYO

    (Poema musicado por la cantautora Estela Bernal)

    Como niña de mayo,
    te sueño:
    la añoranza a flor de espera;
    el vértigo de los sentidos
    latiendo en oleadas de sol.

    Como niña de mayo,
    te presiento:
    la ilusión reverdecida
    en las esquinas de mi piel,
    navegando por mis cauces.

    Como niña de mayo,
    te espero:
    la eternidad de un segundo
    en el ansia de las horas
    que ya viven tu aliento.

    ¡De nuevo niña de mayo
    en mis años gastados!

  • AMISTAD

    (Poema musicado por la cantautora Estela Bernal)

    Dame una mano
    y, de crisálida opaca,
    te transformaré
    en mariposa de sol.

    Regálame una palabra dulce,
    y lloverán sobre tu espalda
    miles de edelweiss
    venidos de las cimas
    de nieves perpetuas.

    Dame un beso en la mejilla
    y volarán
    cientos de luciérnagas
    en la noche sin luna.

    Regálame tu amistad
    y te escribiré
    un camino de nenúfares blancos
    para hacerte feliz.

  • NO SIRVO PARA "CASI" NADA

    No soy capaz de tender la ropa
    perfectamente colocada en la cuerda
    y sujetarla con pinzas de colores.

    No soy capaz de cocinar
    siguiendo recetas de Arguiñano
    o de Arzak, incluso de Simone Ortega.

    No soy capaz de coger la aspiradora,
    enchufarla y absorber, con pausa,
    el polvo tontamente acumulado.

    Al planchar, no soy capaz de doblar
    con mimo,
    camisas, sábanas, pañuelos y toallas,
    incluso calzoncillos de algodón.

    En resumen, no soy capaz de ser,
    lo que se dice,
    una auténtica ama de casa.

    Y, sin embargo, aunque mal.,
    tiendo la ropa, cocino, limpio y plancho
    y, además, PIENSO

  • ERA DÓCIL Y AGRADABLE

    Nos encontramos hollando
    veredas perdidas.

    Dejé que me siguiera.
    Todavía me pregunto por qué.

    Era dócil y agradable;
    quizá, anodino. Un tanto triste.

    Durante meses surcamos horizontes.
    Se podía soportar.

    Hasta aquél día en que trató de imponerse.

    No lo pensé dos veces:
    tuve que devolverle a la perrera.

  • SENSACIONES EN NEW YORK

    New York
    es perderse por sus calles;
    toparse,
    puertas abiertas,
    con el delirio de lo absurdo.

    New York
    es aquél rincón
    del Rockefeller Center
    con esculturas de Massip
    y setos de flores amarillas.

    New York
    es, también,
    aquella pobre negra
    que repetía:
    "Please, help me!!;
    please, help me!!,
    recorriendo,
    de punta a punta,
    el vagón de la línea 6 Down Town,
    sin que nadie
    escuchara sus lamentos.

    New York
    es, además,
    el viejo metro
    de paredes corroídas,
    techos resquebrajados,
    vigas oxidadas
    y cables mecidos
    por la brisa oscura
    que desplazan
    sus decrépitos vagones.

    Pero, también,
    ese patio acristalado
    en la Madison Avenue,
    donde tomo el sol
    y escribo,
    rodeada de seres acelerados
    que toman su sándwich del medio día.

    Una dulce sensación,
    en medio del caos;
    ese calor que me adormece
    y me adormece.

  • UNA TARDE EN EL CENTRAL PARK

    Nubes de caramelo
    en la nostalgia de la tarde
    y aquellos pájaros
    que rompen la monotonía de la luz.

    No se siente el atardecer en la brisa;
    los árboles, desnudos de invierno,
    sueñan un remoto verdor.

    Tanta paz sobrecoge,
    alerta los sentidos,
    esconde el dolor
    de esta inhóspita ciudad.

    Juego de futuros
    agazapados en sueños retadores.

  • LAS TRAVIESAS DEL TIEMPO

    La noche camina por mi sangre
    salvando obstáculos
    hasta alcanzar
    la luz abierta de mis pupilas
    y diluirse
    en pequeñas estrellas de recuerdos.

    El tren que corre por mis venas
    va dejando, atrás,
    estaciones de dudas
    y dolores incrustados
    en las traviesas de tiempo.

    Los raíles de hierro
    de la memoria
    corren paralelos,
    sin nunca encontrarse,
    hasta que,
    finalmente,
    desemboquen
    en un campo de margaritas blancas.

  • UNA TARDE EN EL CENTRAL PARK

    Nubes de caramelo
    en la nostalgia de la tarde
    y aquellos pájaros
    que rompen la monotonía de la luz.

    No se siente el atardecer en la brisa;
    los árboles, desnudos de invierno,
    sueñan un remoto verdor.

    Tanta paz sobrecoge,
    alerta los sentidos,
    esconde el dolor
    de esta inhóspita ciudad.

    Juego de futuros
    agazapados en sueños retadores.

  • ALGUNOS POEMILLAS

    Construir un sendero
    sin rumbo
    para ir de la mano.
    ..
    El deseo no vuela con los años;
    es como una antorcha apagada
    que prende
    con un soplo sutil en el cuello.
    ..
    Cada día un poema,
    para que no se apague,
    en ausencias,
    el rescoldo de mi amor.
    ..
    Imposible.
    Tu línea recta
    nunca se encontrará
    con mis curvas.
    ..
    No eres más que un punto,
    una cabeza de alfiler,
    el grano más pequeño
    en la tierra de mis tiestos.
    ..
    Las aristas del alma colgadas
    en una percha
    del armario de los sueños.
    ..
    Perro faldero
    que esperas, silente,
    una caricia;
    un gesto que te invite
    a comer de mi mano.